Pedalear, poner cara de velocidad en las cuestas arriba, y una sonrisa de oreja a oreja en las cuestas abajo, y un ¡¡¡yupi¡¡¡ me sale por la garganta, mientras voy surcando piedras, baches, arena y charcos de agua, algunos tan grandes que me llenan de chispitas de barro, ¡ Ahí viene otro ¡¡, no lo evito, me voy de lleno a él, atravieso su panza líquida. ¡ Un placer inmenso¡
Total, si solo tengo diez años.....
No hay comentarios:
Publicar un comentario